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Cosas que los jóvenes deberían aprender sobre el dinero

Cosas que los jóvenes deberían aprender sobre el dinero

El dinero es algo que en la sociedad actual se convierte en imprescindible para prácticamente todo. Es verdad eso que dice el refrán de que el dinero no compra la felicidad, pero para todo lo demás, lo necesitamos. Así que aún a falta de que en la educación formal se ofrezca la posibilidad de dar clases de finanzas, de economía de andar por casa, y de conceptos más que necesarios para saber gestionarnos en nuestra vida real, hoy en nuestro blog queremos hacer énfasis en algunas de esas cosas que los jóvenes ya deberían saber sobre el capital. Pero que en muchos casos, no saben.

 

Viendo los resultados de los informes PISA, que dejan a España en una muy mala situación respecto a los países de su entorno, y con conclusiones como las de que apenas sabemos interpretar una factura, creo que el conocimiento autónomo se hace más que necesario en nuestros días. Así que aunque no vayamos a desarrollar uno de esos manuales que a mi juicio deberían estar en todas las escuelas del país, hoy quiero destacar algunas de esas cosas que parecen evidentes, pero que no todos los jóvenes saben sobre el dinero, o que al menos no son del todo conscientes de ello.

 

  • El dinero no te lo da nadie: sobre todo cuando somos niños, o incluso adolescentes, nos acostumbramos a una paga semanal, y a esos regalos que suelen dar padrinos y abuelos. Todo ese dinero que ahorrado puede convertirse en una pequeña gran fortuna, es en realidad fruto del trabajo de otros. Y ese trabajo que otros hacen, no es precisamente fácil de conseguir. Más aún, con el actual panorama del empleo en el que no hay puestos de trabajo, y los que hay resultan ser realmente precarios. Así que aprendamos a valorarlo, y sobre todo, pensemos en que un día lo vas a ganar tú y que será realmente difícil.

 

  • Aprender a ahorrar desde edad temprana: si consiguiésemos que buena parte de ese dinero rentase, a través de las cada vez más frecuentes cuentas de ahorro, que van ligadas a cuentas corrientes y son muy sencillas de gestionar, por ejemplo, obtendríamos una interesante remuneración por él. Eso sí, eso implica una cultura del ahorro, y sobre todo una preocupación especial por las finanzas y conceptos de interés bancario. ¿Lo más fácil? Enseñar a tus hijos, o aprender de forma autodidacta, que una parte de ese dinero que se obtiene debe ser dedicado a un fondo. Y que ese fondo, en la medida de lo posible nos debe otorgar rentabilidad. Puedes echar un vistazo a algunas cuentas ahorro por si te interesa esa cuestión.

 

  • Si no debes dinero, tienes unas finanzas saludables: esto es cierto, pero no lo es menos que a veces resulta fundamental endeudarse para conseguir objetivos previamente fijados. De hecho, si no pedimos nunca crédito para estar más cerca de nuestro cometido final, para conseguir mejorar la fiscalidad cuando se termina el año por la compra de determinados bienes o productos, o simplemente para mejorar en nuestros respectivos trabajos. ¿Cuánto tiempo nos llevará conseguir esa mejora sin éste? A veces el dinero que se pierde en todo ese tiempo puede resultar muy contraproducente.

 

  • Invertir lo que se tiene, sin tener idea de inversiones: aunque hasta hace bien poco los gestores de las oficinas locales eran los primeros en recordarnos los productos disponibles e incluso nos hacían sus propias recomendaciones al respecto, a día de hoy las cosas han cambiado. Todos los escándalos bancarios han logrado que la confianza termine minada. Así que lo mejor, si te has decidido a invertir es que tires de la mucha literatura online, que apuestes por cursos que te sirvan de ayuda que también están disponibles en internet, o que consultes a amigos o a expertos que nada tengan que ver con tu banco y que te ayuden en el tema.

 

  • Medición del gasto y conciencia de las posibilidades: por último, quizás este sea el mejor consejo por el que se puede empezar una educación en economías domésticas saludables. De hecho, ser conscientes de lo que podemos gastar y no pasarnos de ese gasto de manera habitual puede ser la mejor estrategia para que las finanzas estén saneadas. Y quizás no podamos tener todo aquello que se desea, pero desde luego, dejaremos de ser esclavos de productos y servicios que tal y como está la situación financiera, no nos vamos a poder permitir de una manera coherente.


Fuente: http://afindemes.republica.com/finanzas/cosas-que-los-jovenes-deberian-aprender-sobre-el-dinero.html